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Paneles de gestión

Qué debe tener el panel de gestión de un concesionario

La mayoría calcula el margen restando el precio de compra al de venta. Falta la mitad. Estas son las seis tablas mínimas, y por qué el orden en que las montas decide si el panel te sirve o acaba siendo otro sitio donde meter datos.

30 julio 20269 min de lecturaAMN OS · Madrid

Un concesionario pequeño no tiene un problema de software. Tiene un problema de sitios. El precio está en un cartel, la ITV en una carpeta, lo que costó el vehículo en un WhatsApp con el proveedor, lo que costaron los frenos en un ticket dentro de la guantera y quién preguntó ayer por la Berlingo en la cabeza del dueño. Todo existe. Nada está junto.

Cuando ese negocio compra software, casi siempre compra un catálogo bonito: una web donde publicar coches. Seis meses después sigue sin saber cuánto ganó con cada uno. Porque el catálogo era la parte fácil.

El margen que casi nadie calcula bien

Pregúntale a un vendedor cuánto ganó con una furgoneta y te dirá: la compré por 5.000 y la vendí por 7.800, gané 2.800. Es la respuesta que da el noventa por ciento del sector, y es falsa en casi todos los casos.

Entre esos dos números caben, como mínimo:

  • El transporte desde donde se compró.
  • La ITV, y lo que hubo que arreglar para pasarla.
  • Chapa, pintura, neumáticos, la batería que estaba muerta.
  • La limpieza y el reportaje de fotos.
  • Los días que el vehículo estuvo parado ocupando plaza y capital.
  • La comisión de la financiera, si se financió.

Ninguno de esos importes es enorme por separado. Juntos se comen entre el treinta y el cincuenta por ciento del margen aparente, y son exactamente los que nadie apunta porque llegan sueltos, en semanas distintas, cuando el vehículo ya está publicado.

Un panel que no te deja imputar un gasto a un vehículo concreto en diez segundos no sirve para calcular márgenes. Sirve para tener bonito el escaparate.

Las seis tablas mínimas

Esto es lo que hay que modelar antes de dibujar una sola pantalla. No son seis pantallas: son seis conceptos que existen en el negocio y que necesitan vivir separados para poder cruzarse después.

TablaQué guardaPor qué separada
vehiculosMatrícula, marca, modelo, año, kilómetros, combustible, potencia, fotos, ITV, ficha técnica, estado.Es la unidad de todo. Cada euro y cada conversación acabará colgando de aquí.
vehiculo_gastosConcepto, importe, fecha, proveedor, adjunto del ticket. Uno o veinte por vehículo.Si va como campo dentro del vehículo solo cabe un número, y el margen vuelve a mentir.
clientesNombre, teléfono, email, notas, historial de vehículos vistos y comprados.El mismo cliente vuelve. Si vive dentro de la venta, el histórico se pierde.
leadsQuién preguntó, por qué vehículo, por qué canal, en qué estado y desde cuándo.Un lead no es un cliente todavía. Mezclarlos ensucia las dos tablas.
ventasVehículo, cliente, fecha, precio final, forma de pago, financiera, margen calculado.Es el hecho contable. Congela los números del día de la venta, pase lo que pase después.
config_negocioHorario, teléfono, dirección, textos, condiciones de financiación, IVA por defecto.Para que cambiar el horario de agosto no sea llamar al programador.

Con eso ya puedes responder las preguntas que de verdad importan: cuánto gané este mes, qué vehículo lleva ochenta días parado, qué canal me trae los leads que compran, cuánto me está costando de media poner una furgoneta a la venta.

Los estados no son una etiqueta de color

Disponible, reservado, vendido. Parece trivial y es donde se rompen la mitad de los paneles que hemos visto. Un estado tiene que hacer tres cosas a la vez: cambiar lo que ve el empleado, cambiar lo que ve el cliente en la web, y dejar rastro de cuándo cambió y quién lo cambió.

Si el estado es solo un desplegable que pinta un chip de color, tarde o temprano alguien reserva un vehículo, se cae la reserva, se vuelve a poner disponible y nadie sabe que estuvo diez días bloqueado. Ese dato — cuántas reservas se caen y de qué comerciales — es uno de los más valiosos del negocio y se pierde por no guardar un histórico de estados.

Dueño y empleado no son el mismo usuario

El empleado necesita ver el vehículo, sus fotos, su precio de venta y los leads que le tocan. No necesita ver por cuánto se compró ni el margen. No es desconfianza: es que un panel donde todos lo ven todo es un panel que el dueño no deja usar a nadie, y entonces vuelve a llevar la mitad del negocio en su móvil.

La separación tiene que estar en la base de datos, no escondida en la interfaz. Si el dato viaja al navegador y solo se oculta con CSS, cualquiera con la consola abierta lo ve. En los paneles que construimos esto se resuelve con reglas a nivel de fila: el servidor no devuelve el precio de compra a quien no tiene rol de dueño, aunque lo pida a mano.

Cómo comprobarlo en tu panel actual Abre el panel con el usuario de un empleado, pulsa F12, ve a la pestaña de red y mira la respuesta de la petición que carga los vehículos. Si ahí aparece el precio de compra o el margen, tu panel no separa roles: los esconde.

Las fotos son el 80% del trabajo diario

Un vehículo lleva entre quince y veinticinco fotos. Publicar veinte vehículos al mes son cuatrocientas imágenes que alguien sube desde el móvil, en el patio, con mala cobertura. Si subir una ficha lleva veinte minutos, el panel se abandona en tres semanas y el negocio vuelve al WhatsApp.

Por eso el alta de vehículo es la pantalla que más hay que pulir de todo el sistema: subida múltiple, reordenación arrastrando, compresión automática en el propio navegador antes de enviar, y guardado por partes para que si se cae la cobertura no se pierda lo escrito. Suena a detalle. Es la diferencia entre un panel vivo y un panel muerto.

Por dónde empezar si no tienes nada

No empieces por la web pública. Empieza por vehiculos y vehiculo_gastos, y usa el panel dos semanas tú solo, aunque la web siga siendo la de antes. Si al cabo de esas dos semanas sabes el margen real de cada unidad, ya has ganado más que con cualquier rediseño.

La web pública es la consecuencia, no el punto de partida: cuando los datos están bien modelados, publicar el catálogo es leer de la misma tabla con otro estilo. Ese es el orden correcto, y es el que casi nadie sigue porque la web es lo que se ve y el modelo es lo que no.

AO
AMN OS Corporation

Estudio de software en Madrid. Modelamos negocios y construimos el panel que los controla. Este artículo sale del trabajo con un concesionario real en San Fernando de Henares.

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Preguntas frecuentes
¿Cuáles son las seis tablas mínimas de un panel de gestión para un concesionario?

vehiculos, vehiculo_gastos, clientes, leads, ventas y config_negocio. Cada una guarda un concepto distinto del negocio y necesita vivir separada para poder cruzar los datos después.

¿Por qué el margen de un vehículo casi siempre se calcula mal?

Porque se resta solo el precio de compra al de venta, sin contar transporte, ITV, reparaciones, fotos, días parado o comisión de la financiera — gastos que juntos se comen entre el 30% y el 50% del margen aparente.

¿Debe un empleado poder ver el precio de compra de un vehículo?

No. La separación tiene que estar en la base de datos, a nivel de fila, no solo oculta con estilos en la pantalla — si viaja al navegador, cualquiera con la consola abierta la ve.

¿Por dónde hay que empezar a construir un panel si no se tiene nada?

Por las tablas vehiculos y vehiculo_gastos, no por la web pública. Publicar el catálogo es la consecuencia de tener los datos bien modelados, no el punto de partida.