La visita de diagnóstico sirve para una cosa: entender cómo funciona tu negocio de verdad, no cómo crees que debería funcionar. No es una reunión comercial ni una demo. Es más parecida a una auditoría corta hecha en tu propio terreno.
No hace falta que prepares una presentación. Pero hay cinco cosas que, si las tienes a mano, hacen que salgamos de la visita con un modelo de datos casi cerrado en vez de con una lista de preguntas pendientes.
1. Lo que hoy llevas en una hoja de cálculo o cuaderno
Si tienes un Excel, un Google Sheets o incluso un cuaderno donde apuntas precios, stock, citas o clientes, tráelo tal cual está — sin limpiarlo, sin ordenarlo. Precisamente esas columnas desordenadas nos dicen qué datos maneja tu negocio de verdad, no los que aparecen en una plantilla genérica.
2. Un ejemplo real de conversación con un cliente
Si vendes, cotizas o coordinas por WhatsApp, enséñanos una conversación típica (puedes tapar los datos personales). Ahí suele estar el 80% del proceso que después hay que meter en el panel: qué pregunta primero el cliente, qué información pides tú, cuánto tarda en cerrarse.
3. Tres números que ya sabes de memoria
No hace falta que los calcules para la visita. Solo dinos, aproximadamente:
- Cuántas unidades, citas o pedidos gestionas al mes.
- Cuántas personas van a usar el panel (y si todas necesitan ver lo mismo).
- Qué tarea repetitiva te quita más tiempo cada semana.
Esos tres números bastan para descartar en cinco minutos lo que no necesitas, en vez de descubrirlo a mitad de proyecto.
4. La lista de lo que ya usas
Web actual, TPV, WhatsApp Business, Google Calendar, algún ERP heredado — lo que sea. No para sustituirlo, sino para saber qué hay que conectar y qué se puede dejar tal cual está. Cambiar de herramienta porque sí es el error más caro que vemos repetirse.
5. Quién decide y quién usa el panel cada día
A veces son la misma persona, a veces no. Si el dueño decide pero es el empleado quien va a usar el panel ocho horas al día, mejor que esté presente en la visita — o que nos cuentes de antemano qué le frustra de las herramientas actuales. Un panel que decide un dueño ausente casi nunca lo adopta el equipo.
Con esas cinco cosas, la visita — que suele durar entre 45 y 90 minutos — termina casi siempre con el modelo de datos esbozado en la pizarra y un rango de precio cerrado por escrito antes de irnos.
Pide tu visita de diagnóstico
Trae lo que tengas de esta lista — aunque sea solo el WhatsApp y una idea aproximada de cuántas ventas haces al mes. Con eso ya podemos empezar.
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